martes, 1 de septiembre de 2009

Is SO fair


La imagen de Chanel, desplanzando a la flacucha/ochentosa/reality babe Jerry Hall, es ahora la desvergonzada Lily Allen. A todos parece hacerle mucho ruido que Lagerfeld haya decidido que la imágen de una marca tan chic y elegante como Chanel, sea una chica que combinaba con converse y tul absolutamente todos sus looks, de aire inmaduro y adolescente y con un gran "fuck off" (de acento británico) prácticamente tatuado en la frente, claro... con una carita feliz al lado. Nada de Ashlee Simpson y Michelle Branch, that's bollocks! Lagerfeld con genialidad acogió bajo su ala a esta nena malcriada para demostrar que hay varias versiones del "chicness". O al menos eso creo yo.

Pues, funciona... y ¿por qué no? La moda necesita sacudirse y dejarse de mariqueras para acercarla un poco a tierra... Y ¿qué mejor forma de hacerlo que con una niña que le parece súper injusto que su chico sea malo en la cama?... Aunque ahora la vistan mejorcito.



Los dejo con esa notica.

martes, 11 de agosto de 2009

Kylie's creepy crisis de los 40.



Es probable que esto sea una cuestión muy personal... y es probable que no sea para tanto, pero la última campaña para la marca de accesorio Tous cuya imagen es Kylie Minogue me da miedo. El nombre de la campaña es algo así como Kylie's Private Pink Party, y en realidad está muy bien hecho, con una estética interesante, todo muy rosa.

El problema es que lo primero que a uno se le viene a la mente al leer "Kylie's private pink party" o lo que sea, y ver a la señora hablando con un oso y cantando con un control remoto, es que algo no está del todo bien en la cabecita de Kylie. He visto muchisimas campañas que juegan un poco con cosas parecidas, pero por alguna razón, esta en particular me da como cosa.

Me da cosa porque da la impresión de que la mujer se volvió completamente loca. Una mujer muy guapa, pero ya mayor, que tiene una fiesta privada con un oso de peluche y se cae a curda y come pastelitos y le cuenta al oso sus confidencias sobre cómo se ha mantenido tan bien con cuarenta y pico de años y está en pantaletas... no sé, no sé.

Vale destacar que hay un videíto promocional de la campaña en el que efectivamente hay más gente en esta fiesta loca, y el asunto como que se recompone. Igual. La veo por la calle y siento que la pobre ya no puede más y que está irreversiblemente quemada.


Bueno, ya. Eso es todo por hoy. Nada muy fuerte ni soso. Normal.

domingo, 26 de julio de 2009

sweet distraction

Hoy tengo miedo de encontrarme con la almohada. Siempre está callada y en lugar de mostrarme cosas como lo hace la televisión, que siempre habla y me enseña cómo están otros, ella sólo está ahí. La almohada está esperando a que mi cabeza caiga en ella para que en la comodidad de su cuerpo yo esté lo suficientemente tranquila como para dejar volar mi cabeza y llenarme de información sobre cualquier cosa que la tele y la computadora me hacen evadir. La almohada es implacable, sobre todo cuando nada más está pasando. La almohada a veces es como la ventana cuando nada pasa afuera, cuando nada distrae sino que solamente es.

Cuando todo está quieto... He estado teniendo miedo cuando todo está quieto.

lunes, 13 de julio de 2009

para hoy... y por què no?... para siempre

El mundo ha dejado de ser nuestro enemigo, pues hemos decidido ser su Amigo

sábado, 4 de julio de 2009

El Talmud dice que en donde quiera que uno mire, hay algo que ver.


Aparentemente este blog tiene un seguidor. Brutal :)


PD: No he leído el Talmud. Sólo vi la película de Adam Sandler con Jack Nicholson.

viernes, 12 de junio de 2009

Nada puede ser y no ser al mismo tiempo... ¿verdad?

Ayer entendí cómo funciona la esquizofrenia..

La negación es uno de los disparadores fundamentales. Hay una señora mayor, cuya madre se suicidó cuando ella tenía 6 años. Se metió al mar con una guitarra y se ahogó. Lo primero que le dijeron a la señora (la niña, entonces) es que la mamá había tenido un infarto. Primera negación.

La segunda negación fue a los 9 años. La familia desde el principio había sido muy acomodada y acaudalada. Al morir su madre y posteriormente a los 9 años, su padre, el dinero se acabó. La niña se quedó con su abuela, quien bajo ningún concepto estaba dispuesta a perder el status social que tenía la familia cuando eran ricos, por lo que la niña fue a uno de los mejores y más caros colegios de la ciudad.

Una noche, la niña escuchó a su abuela decir en silencio por el teléfono que no tenía dinero para comprar caraotas. Al salir la abuela de su casa, la niña le preguntó que si eran pobres, y su abuela... lo negó.

Paulatinamente, la niña fue viviendo dos realidades paralelas. Desconectadas. Esquizoides. Hoy la señora no diferencia la realidad de la mentira por todas las veces que le negaron lo que veía.

¿Qué puede ser más desconcertante que el no reconocimiento de lo que has visto, sentido, y vivido en general? ¿No te puede volver absolutamente loco?

Por esa razón, la mente se problematiza tanto cuando una persona niega la existencia de un acontecimiento trascendental. A veces no hace falta ni siquiera la negación, sino sencillamente la actitud desinteresada hacia algo que consideramos valioso.

Nos pasa viendo la tele, escuchando a Chávez, discutiendo con personas cercanas... Por eso la sensación de vivir en un país virtual, de tener relaciones virtuales, y de consecuentemente sentir que somos virtuales y evidentemente, locos.

La negación tendrá un efecto más devastador mientras más fuerza le otorguemos al sujeto que niega. Por lo tanto, yo hoy, me niego a seguir haciendo eso.

martes, 7 de abril de 2009

Arcadas

Hay días en los que puedo pasar horas y horas sin parar, viendo televisión.

Cuando esta situación se hace recurrente suele aparecer en mi mente un "aviso" que dice en voz baja: "Párate" "No puedes estar perdiendo el tiempo así todo el día, lee un libro, sal a caminar, haz algo pero deja de ver televisión"

Sin embargo, no me paro. Sé que no estoy disfrutando demasiado viendo televisión, incluso sé que está mal hacerlo tanto, pero no me paro. Los ojos me pican, me duele la cabeza y justo cuando siento que voy a vomitar la apago y veo cómo demonios lidio con el malestar.

Hace algún tiempo que no escribo sobre lo que pasa en este país... tuve un tiempo de real indiferencia, otro de determinismo, es decir de "esto pasa porque sí y porque tiene que pasar y ya", y ahora escribo sobre la sensación colectiva de estar viendo demasiada televisión y no pararse, y no hacer nada. La sensación colectiva de que todo se está poniendo más pastoso y de querer hacer algo pero no hacerlo no sólo porque "no se puede" sino porque estamos demasiado cómodos en la cama con el control en la mano y los dedos llenos de migajas de Cheetos.

Juzgar a quienes no "hacen nada" es tan falso como felicitar a los que sí hacen algo. ¿Quienes lo hacen? ¿Qué es hacer algo? ¿Se es menos venezolano por no querer recibir pedradas en una manifestación? ¿Qué hacer con esta sensación de letargo incoherente? ...Esta sensación de que están ocurriendo miles de vainas pero ya no queremos lidiar con ello, ni siquiera enterarnos, pero están ocurriendo. Hoy se creó una figura de "vice-presidente" de Caracas, somos panas de Al-Bashir, 30 años de cárcel sin pruebas, Baduel y Rosales.

¿Nos hicimos indiferentes o es que siempre lo hemos sido? ¿Ya tenemos los ojos rojos? ¿Ya nos dió la nausea?